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Alabanza y Adoración

Entendiendo la alabanza y adoracion

La adoración es un aspecto vital de la vida cristiana; y no es solamente “lo que se hace en el servicio del domingo antes de la predicación.” La adoración toca cada parte de tu caminar con Dios y es una parte relevante del fundamento de tu relación con Dios.

Lee el Salmo 147:1

Este versículo describe la razón de porqué llevamos nuestra alabanza delante de Dios. Miremos como distintas versiones de la Biblia nos dan diferentes aspectos del significado original de este verículo:

� Reina Valera: “Alabad a Jehová, porque es bueno cantar salmos a nuestro
Dios, porque suave y hermosa es la alabanza.”

� Nueva Versión Internacional: “¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! ¡Cuán bueno es cantar salmos a nuestro Dios, cuan agradable y justo es alabarlo!”

� Dios Habla Hoy: “¡Aleluya! ¡Qué bueno es cantar himnos a nuestro Dios! ¡ A él se le deben dulces alabanzas!

� La Biblia de las Américas: “¡Aleluya! Porque bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios, porque agradable y apropiada es la alabanza.”

� La Biblia al Día: “¡Aleluya! Sí, alaben al Señor. ¡Qué bueno es cantar sus alabanzas! ¡Qué deleitoso y justo!

La alabanza es descripta como “suave y hermosa,” “agradable y justa,” “dulce,” “agradable y apropiada,” “deleitosa y justa.” Cuando vemos nuestra vida en la
perspectiva de lo asombroso del amor de Dios, de su poder, de su santidad y de su sabiduría, la única respuesta apropiada a esto es la alabanza.

Lee el Salmo 103:1

La Nueva Versión Internacional traduce este salmo con estas palabras:

“Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.”

Y la Biblia al Día lo representa de esta manera:

“De todo corazón bendigo el santo nombre de Dios.”

Es un pensamiento asombroso el considerar que tenemos la habilidad de bendecir a nuestro Creador, pero de tiempo en tiempo en la Escritura somos exhortados a hacerlo. Bendecimos al Señor a través de nuestra alabanza y adoración a él.

Lee Salmo 48:1

Alabanza y la adoracion

Existen dos palabras que a menudo se usan intercambiablemente, la alabanza y la adoración. Pero no tienen exactamente el mismo significado. Démosle una mirada a estas dos palabras a fin de entender lo que significan para el Señor.

Alabanza

La alabanza es una expresión de admiración y apreciación. Cuando alabamos a alguien, le decimos lo maravilloso que pensamos que es o lo grandiosas que son sus realizaciones. Lo mismo sucede con el Señor. Cuando alabamos a Dios, estamos reconociendo su carácter y su poder.

Lee el Salmo 63:3-4
Se nos dice que alabemos a Dios por varias razones:

�� Debido a quién es El (Salmo 47:6-7; Éxodo 15:11,21)

�� Debido a lo que El hace (Salmo 52:9; 103:1-5)

Somos instruidos a alabar a Dios:

�� En todo tiempo (Salmo 34:1)

�� En cada circunstancia (1 Tesalonicenses 5:16-18)

�� En medio de la congregación (Salmo 22:22; 34:1,3; 68:26)

�� En nuestras camas (Salmo 42:8; 63:4-6; 149:5)

�� En las mañanas (Salmo 57:7-8)

�� Entre las naciones (Salmo 48:10; 57:9)

La alabanza no es simplemente dirigirse en palabras al mismo Señor. También alabamos a Dios cada vez que hablamos sobre él a otros. Piénsalo de esta manera: Hay dos maneras por las cuales yo puedo alabar a alguien que admiro. Puedo alabarlo directamente (cara a cara), expresando mi apreciación por su talento y habilidades; o lo puedo alabar indirectamente, diciéndole a otros sobre mi apreciación por esa persona. De la misma manera, necesitamos cultivar un hábito de alabanza que sea hacia el Señor (en la alabanza personal) y sobre el Señor (hacia otros).

Lee el Salmo 34:2
Lee el Salmo 44:8
Lee el Salmo 45:17

La alabanza es esencialmente un “gloriarse en el Señor.” Sea que estemos orando, cantando o testificando, nos gloriamos en la bondad, gracia, poder y salvación del Señor.

Lee 1 Corintios 1:29

Adoración

Mientras que la alabanza es una expresión de admiración y apreciación, la adoración es una profunda expresión de amor y devoción. Es posible admirar a alguien y apreciar lo que hace sin estar enamorado de él. De la misma manera la adoración tiene que ver con nuestro amor por el Señor. Solo puede ser expresado cuando le damos toda nuestra vida y nuestro corazón a El.

Lee Marcos 12:33

Los rituales y las ceremonias religiosas de Israel en el Antiguo Testamento llegaron a ser detestables para el Señor debido a que sus corazones estaban lejos de El (Isaías 1:11-17;29:13). Hoy en día, también, Dios está interesado solo en la adoración sincera que viene del corazón.

Cuando la mayoría de las personas piensan en la adoración, piensan en cantar, pero la adoración no necesariamente implica una canción. Mientras que es imposible alabar a Dios silenciosamente (debe ser expresada verbalmente, observa Salmo 51:15; Hebreos 13:15), la adoración puede implicar algunas veces un quieto silencio, un sentirse inundado por su amor, un esperar en la presencia de Dios en profunda adoración a Aquel que amamos. Como lo exclamó una vez James Russell Lowell:

“¡Puede haber adoración sin palabras!” 1

Aún la Biblia describe nuestro caminar con Dios como un acto de adoración. La Nueva Versión Internacional traduce de esta manera Romanos 12:1:

“Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.”

A lo largo de toda la Escritura, el adorar a Dios y el servir a Dios van de la mano.

Lee Mateo 4:10
Lee Romanos 1:25
Lee Jueces 2:19
Lee 1 Reyes 9:6,9
Lee 2 Crónicas 7:19,22

Por tanto, desde un verdadero punto de vista escritural, la adoración es mucho más que solamente una linda canción que le cantemos a Dios. Implica dar toda nuestra vida. Cuando cantamos, simplemente estamos amando al Señor “de todo (nuestro) corazón, y de toda (nuestra) alma y con todas (nuestras) fuerzas” (Deuteronomio 6:5) a través de una canción. ¡Esto es lo que es la verdadera adoración!

El factor en común en toda adoración, sin importar del tipo que sea, es que viene del corazón. A menos que nuestro cantar exprese una verdadera alabanza y adoración, fruto de un sincero amor por Dios, es “como metal que resuena, o címbalo
que retiñe” (RV60 –1 Corintios 13:1).

Fuente: Pastor: Fernando Gonzalez

Por Lucas

Soy Lucas, tengo 25 años y me gusta la música e internet. Es por eso que en este blog trato de informar sobre las ultimas noticias de los artistas cristianos de latinoamérica.

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